Tres razones por las que los fabricantes están sacando la tomografía computarizada del laboratorio y llevándola a la planta de producción

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Para la mayoría de los fabricantes, la tomografía computarizada siempre ha sido algo que ocurre en otro lugar: en un laboratorio especializado, a cargo de un especialista, y cuyos resultados tardan horas o días en llegar. Es una tecnología potente, sí. ¿Pero es práctica en una línea de producción? Rara vez.

CoreX

COREX, desarrollado por Ready Metrology, se basa en una premisa diferente: ¿qué pasaría si la inspección industrial por tomografía computarizada fuera lo suficientemente rápida, sencilla y asequible como para poder integrarse directamente en la planta de producción y ser manejada por cualquier persona?

A continuación, te presentamos tres formas concretas que suponen un cambio radical para los fabricantes.

1. La producción en pequeñas series vuelve a ser rentable

Cada cambio de formato en una línea de producción conlleva un coste oculto: el tiempo que se pierde esperando la validación de calidad antes de que la línea pueda funcionar a pleno rendimiento. Cuando la inspección requiere enviar las piezas a un laboratorio, esa espera puede prolongarse fácilmente hasta una hora o más, en cada uno de los cambios de formato.

Con el COREX, el operario de planta puede inspeccionar la primera, la segunda y la tercera parte de un nuevo lote en cuestión de minutos.

No se necesita ningún técnico de laboratorio.

No hay cola.

Los tiempos de inspección oscilan entre 20 y 30 segundos para los componentes de caucho, plástico y fibra de carbono, y entre 40 y 50 segundos para materiales más densos, como el aluminio, el magnesio y el titanio.

La línea se pone en marcha más rápido, y las series de producción de lotes pequeños —cada vez más habituales en las cadenas de suministro de los sectores automovilístico, médico y aeroespacial— dejan de suponer un problema para la rentabilidad.

2. Corrección del proceso en tiempo real: antes de que se produzcan los desechos

El control de calidad tradicional es retrospectivo: las piezas se inspeccionan tras su fabricación y los defectos se detectan cuando ya se ha generado material de desecho.

COREX cambia esa ecuación: al ser lo suficientemente rápido como para utilizarse con alta frecuencia directamente en la planta de producción, permite a los operarios tomar muestras de las piezas durante la fabricación, lo que permite detectar a tiempo cualquier desviación en el proceso , antes de que genere desechos.

Su software integrado muestra los resultados mediante un histograma intuitivo codificado por colores. Los operadores ven de inmediato si los parámetros medidos se encuentran dentro de los límites de tolerancia y pueden corregir el proceso antes de que una sola pieza no conforme pase a la siguiente fase.

Así es como se aplica en la práctica la fabricación sin defectos: no se trata de un filtrado más estricto al final de la línea, sino de una intervención más temprana y más inteligente.

3. Certificación de calidad sin el coste de un laboratorio

En los sectores regulados, poder demostrar la calidad es tan importante como alcanzarla.

Los clientes de los sectores de la automoción, la industria aeroespacial y la fabricación de productos médicos esperan cada vez más pruebas documentadas, y no solo una garantía verbal de que las piezas son de buena calidad.

El COREX genera informes de calidad detallados en cuestión de segundos, directamente a partir de la inspección. Su software integrado procesa los resultados al instante y, cuando es necesario, se integra con herramientas de generación de informes externas, lo que ofrece a las empresas la flexibilidad necesaria para adaptarse a los flujos de trabajo existentes.

En cualquier caso, el proceso es rápido, está documentado y ofrece el tipo de fiabilidad que antes requería un laboratorio de metrología especializado.

Diseñado para quienes realmente se encargan de la línea

Lo que hace que todo esto sea posible es la decisión deliberada de simplificar la experiencia del operador.

COREX no requiere formación en metrología. Su interfaz de un solo clic pone a disposición de cualquier miembro del equipo resultados precisos y fáciles de interpretar, lo que además lo hace resistente a la rotación de personal, uno de los retos constantes en los entornos de fabricación de gran volumen.

El control de calidad ha sido durante mucho tiempo un cuello de botella.

COREX está diseñado para convertirlo en una ventaja competitiva.

CoreX: uso por parte del operador

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